domingo, 31 de marzo de 2024

El salto de la novia (Ojos, Murcia)

 Cuenta la leyenda que en tiempos medievales, la hermosa hija del comendador de Santiago en Ricote se enamoró de un valeroso oficial cristiano. Sin embargo, la tragedia golpeó sus vidas cuando el amado oficial perdió la vida en una batalla. Desconsolada por su pérdida amorosa, la joven se arrojó desde lo alto del acantilado del Salto de la Novia, encontrando su triste destino entre los torbellinos de las aguas. Su sacrificio y su amor eterno quedaron grabados en la memoria de aquel lugar.

Otra versión de la leyenda relata una historia de persecución y tragedia. La joven y su amado decidieron huir juntos para escapar de las tropas de un rey moro, quien se había enamorado de la hija del comendador. Sin embargo, su intento de escapar resultó en un destino aún más trágico: el amado fue capturado y ejecutado por las tropas árabes, mientras que la joven, en su desesperada huida, encontró la muerte en el fondo del acantilado. Desde entonces, el Salto de la Novia ha sido testigo silencioso de estas historias de amor y tragedia.

domingo, 10 de marzo de 2024

Castillo de Concepción Cartagena (Murcia)

 Sus muros encierran una terrible leyenda, una historia de amor imposible que acabó con una dama emparedada viva por su marido, enfurecido de celos. Se dice que el espíritu de la mujer todavía vaga por el castillo, que se ha podido ver una nebulosa blanca atravesando paredes y se han escuchado ruidos extraños.

Orfanato Valle Perdido (Murcia)

 Otro lugar muy ligado al sufrimiento humano. En este caso, al de huérfanos de la Guerra Civil que no encontraron en él precisamente un hogar, sino un lugar donde crecieron bajo una estricta disciplina llena de castigos. Abandonado desde hace años, se dice que en él se han visto sombras y escuchado voces.

sábado, 27 de enero de 2024

Sanatorio de tuberculosos (Murcia)

 Este inmenso edificio, al que hoy no se puede acceder, estuvo en funcionamiento durante casi 30 años. En él vivieron y murieron aislados centenares de pacientes. Este hecho, unido a supuestas apariciones, actividades sin explicación y psicofonías, lo han convertido en uno de los lugares con un aura más aterradora de la Región de Murcia.

jueves, 18 de enero de 2024

Los cadaveres de San Agustin (Murcia)

 En una calurosa mañana de 1896, en la iglesia de San Agustín varios albañiles realizaban obras para la mejora y conservación de la iglesia hasta que, en un momento determinado, uno de los albañiles descubre un hecho macabro, hay dos personas emparedadas en la pared, en estado de momificación. Esto solo fue el principio de lo que encontrarían después, pues se llegaron a encontrar 11 cuerpos, de los que 7 eran niños de entre 1 y 4 años.

Algunos dijeron que este hallazgo era fruto de una maldición que había caído sobre la ciudad de Murcia, mientras que otros decían que eran los cadáveres de santos que anteriormente vivían allí. Sin embargo, los investigadores no encontraron explicación a este grado de conservación. Se conservaban casi intactos, cosa que no era normal, puesto que los cuerpos pertenecían a gente humilde y no se podían permitir el gasto de embalsamar los cuerpos.

El suceso quedó poco a poco en el olvido, pero aún a día de hoy, mucha gente asegura escuchar voces extrañas cerca del convento de San Agustín, así como llantos de niños…

La casa encantada de Santa Eulalia (Murcia)

 Un asesinato se produjo en esa casa, una infidelidad que uno de los hermanos Saavedra no perdonó y que castigó con el más severo de los castigos. La noble dama, según cuenta la leyenda, sigue apareciendo cada medianoche en los tejados de la plaza de Santa Eulalia entre terribles lamentos que no dejan dormir a los vecinos…

La cadena de la capilla de los Vélez (Murcia)

 Cuenta la leyenda, que un mendigo que en realidad era un artista, talló la cadena de la capilla y tal fue la belleza de esta, que el Marqués de los Vélez al verla y cegado por el egoísmo y los celos de que otro pudiese tener una pieza tan bonita en su colección, decidió sacarle los ojos al mendigo y cortarle las manos. Por ello, cuenta la leyenda que aquel que toque la cadena con sus manos, verá como sus dedos caen de las manos como un fruto maduro al caer del árbol que lo sujeta.